Sigue tu instinto mujer, es tan valioso como tú...
Según cuentan algunos abogados y las historias en los juzgados las festividades navideñas y el día del cariño son los más agitados para las demandas de pensiones y divorcios, ahora se porque...
Un 25 de diciembre en un almuerzo familiar escucho a mi esposo presumir sus elevados gastos en casas de damas de compañía, preguntarle a miembros de mi familia porque no son capaces de engañar a sus esposas si tienen oportunidad; y digo cómo puede ser posible, y trató de engañar a mis oídos y a mi mente pensando en que seguramente lo dice por aparentar, o sentirse muy hombre, molesta y decepcionada decido callar hasta poder observar más sus movimientos, aquí empieza la incertidumbre y desconfianza.
Pero sigo tratando de engañar a mi mente, "seguramente la desconfianza me hace ver todo mal" NO SIGO MI INSTINTO.
Pienso como mi esposo con el que llevo 5 años de casada y hemos vivido tantas ilusiones y decepciones, tantos logros; una casa, un tratamiento de fertilización exitoso, un embarazo de alto riesgo superado... y sigo tratando de engañar a mi mente y pienso que son historias que nos han unido, tenemos un hermoso bebé y yo siento que lo amo más que nunca porque sin él mi deseo de ser mamá no hubiera sido posible, amo mi familia, amo mi casa, amo el jardín que con tanto amor hemos plantado, amo la maceta que adorna dentro de mi casa, amo ver a mi bebe crecer en una familia, y amo a mi esposo que no lo tiene todo pero se esfuerza.
Sigo tratando de engañarme y NO SIGO MI INSTINTO, esa voz que me dice que algo no está bien, pero los amo y prefiero engañar a mi mente y a mi corazón.
Me duelen sus palabras, me duele su indiferencia, me duele la cama vacía, me duele tanta soledad acompañada, sus gestos, me duele cargar con la responsabilidad de un hijo y no sentir apoyo.
Pero quiero creerle el trabajo, las deudas, mi fallido papel de esposa (y pienso me siento cansada soy la única que se desvela, que arrulla, que cambia, que alimenta... Mientras trato de cenar la cabeza se me cae dentro del plato, estoy cansada y necesito ayuda) de pero no digo nada sigo engañándome y NO SIGO MI INSTINTO (sospecho que la paternidad es cuestión de dos, me siento sola). Comienzo a refugiarme en mi bebe y la ayuda que me brinda mi mami, (realmente necesito ayuda, quiero bañarme tranquila, tener tiempo para arreglarme, comer tranquila).
Sus actitudes me obligan a hacer cosas que no quiero, Ya no quiero encerrarme con el bebé en el cuarto hasta que nos durmamos causa del aburrimiento, no quiero tener que dar explicaciones de porque dejo que haga siesta en la tarde... El viene cansado del trabajo y lo que quiere es que el bebe y yo nos durmamos temprano, para que él pueda ver televisión, vídeos, chatear o jugar tranquilo (si, la bendita tecnología que separa familias) y pienso esto no es vida para mí y mucho menos para mi bebé... Pero sigo engañándome y vuelvo a NO SEGUIR MI INSTINTO.
Qué rápido pasa el tiempo ya es enero 2016 mi bebé tiene 15 meses y pienso es momento de recuperar a mi esposo, ya duermo más, ya no estoy tan cansada.
No sé qué pasa mi esposo no me mira y vuelven a doler sus palabras, la indiferencia, la soledad acompañada, la cama vacía, las mentiras, los engaños, las salidas, los mensajes, las llamadas, los malos amigos, los vicios.
Algo pasa pero NO SIGO MI INSTINTO, y me engaño. Me duele descubrir en mi el perfil de una mujer maltratada psicológicamente.
No tengo trabajo y eso también es problema sin embargo él no tiene dinero para darme, nunca he sabido cuánto gana, pero sé que gana tan poco que apenas le alcanza para almorzar, y me dice que agradezca que paga la casa así que le creo prefiero no exigirle nada y comienzo a hacer algunas ventas para lograr que mi hijo y yo podamos comer sin tener que molestarlo.
Es 30 de enero y no puedo más, me siento a la defensiva, sé que algo pasa, encuentro un mensaje en su teléfono celular y comienza la batalla.
No he dormido nada, tengo miedo, al fin amanece y estoy viva, me despierta y me dice "quiero irme a vivir solo".
Esta vez solo me duelen sus palabras y tengo miedo.
Así como sucede con las catástrofes naturales, llegan sin avisar, duran sólo segundos pero dejan innumerables secuelas... Así es mi historia.
Luego de una batalla familiar en la que él no admite nada, luego de rogarle que lo pensara si no era por mi, por el bebe contesta "que a mí no me importa que nosotros nos jalemos el pelo solo para que el bebe tenga a sus papas, o solo por el bienestar del bebe"
Después de esa respuesta cada uno sale con su ropa a las casas de papá y mamá... Yo con bebé en brazos, tengo miedo... Pero siento que estoy despertando...
Es una semana confusa, dice que me extraña pero cuando llama no pregunta por mí, dice que extraña a su familia pero el fin de semana podrá vernos solo una hora, necesita espacio y tiempo para sanar sus heridas, no lo puedo presionar... Pero siento que estoy despertando y quiero rescatar a mi familia y a mi misma, seguro yo no entiendo este tipo de separaciones, creo que las familias permanecen unidas, pero él dice que quiere una relación de noviazgo con su esposa y estar presente solo en los sucesos importantes de la vida de nuestro pequeño. (¿Cómo se califican los sucesos importantes?)
Una voz en mi interior me dice "levántate mujer" no te merecías esto; cuantas veces te levantaste para amarlo, atenderlo. Cuantas noches pasaste en vela cuando estaba enfermo, cuantas veces frotaste un estómago adolorido, un pecho resfriado, o una rodilla golpeada.
No puede ser que cuidar a nuestro bebe haya sido el motivo de mi "fallido papel como esposa" (perdon esposo mío mi papel de madre me absorbio, nadie me enseñó a ser esposa, madre o esposa-madre)
Pasan dos días y el casi no viene, cuando llama o escribe estoy condicionada a no hablar de amor, porque eso lo hiere y no le permite sanar sus heridas con libertad, el tiempo que pide es indefinido.
Ahora duelen más que nunca sus palabras y sus acciones porque siento que lo pierdo, siento que pierdo a mi familia. Siento mi mundo de cabeza.
Hoy es miércoles y no me siento cómoda en casa de mis papas, no tengo espacio, el bebe extraña su espacio; regreso a mi casa, el decide irnos a ver; en su intento, me opongo a que se lleve un aparato así que empieza la pelea, los gritos, las maldiciones, los reclamos (tengo miedo, aún así continuo de pie y firme) y después de una gran batalla, termina de llevarse toda su ropa, solo su ropa. Duele el cuerpo, duele el corazón, duele el coraje, duele el enojo, me duele descubrir en mi el perfil de una mujer maltratada psicológica y físicamente también; pero él dice que fue sin querer y que me ama.
¡¡¡No puede ser despierta mujer, por favor despierta!!!
Necesito pruebas no puedo actuar en contra de la persona que amo sin tener pruebas que me animen a hacerlo. Porque es cierto el amor, el odio y el dolor pueden mover montañas.
Es jueves y volvió a apagar el celular a la misma hora como lo ha venido haciendo desde semanas atrás...
Es viernes lo voy a buscar a su trabajo, volvió a apagar el teléfono. Sale a las 5 pero no aparece, sigo esperando y dan las 6, ahí está...
Al fin...... Avanzó.... momento, y retrocedo, viene acompañado.
Necesito saber quién es, voy detrás de nuestro carro, en otro carro pidiendo a Dios no ver nada.
Y Dios dice he pedido que SIGAS TU INSTINTO, que te levantes mujer, que te despiertes y no has podido hacerlo, ahora enfrenta la verdad.
Aquí estoy con lágrimas en mis ojos, dando vueltas en callejones y calles de la zona 8, tantos abrazos y besos han nublado mis ojos y no logró ubicar por donde me encuentro, logramos salir hasta su largo destino, después de un beso de despedida ha terminado mi tortura. Logró hablar con la mujer que robo mis sueños, no lo acepta, sabe que mi bebe y yo existimos, ella dice que también tiene familia.
Duele la cólera, duele el enojo, duele el dolor.
Pasan 10 minutos y el comienza a abordar con llamadas, no contesto porque duele la cólera, duele el enojo, duele el dolor. Quiero dormir y soñar que esto fue una pesadilla.
Es sábado comienzan las llamadas, no fue un sueño.
Me busca en casa de mis papas y en nuestra casa, no logro atenderle he salido, lo encuentro en el camino, él no me ve, yo sí, y va acompañado de la misma mujer de ayer con la que salió del trabajo solo que ahora llevan un niño.
Agradezco a Dios por no encontrarnos porque me duele la rabia, la cólera y el enojo, no puedo adivinar mi reacción, no entiendo para que me la lleva.
Tengo miedo porque no sé quién es ella y de que es capaz desde que se presta a un juego así.
Necesito actuar legalmente y necesito protección para mi hijo y para mí. De él y de ella.
Entre abogados y juzgados pasa un mes, lo extraño...
Pero no tengo dinero, no tengo comida, no tengo pañales, no tengo casa (hace seis meses que no la paga) no tengo como movilizarme.
Debo buscar a donde ir con mi hijo (él decide que va a respetar las medidas de seguridad impuestas en su contra, así que tambien olvida que nos dejo en la calle, con hambre y frío en el corazón)
Así que duele la cólera, duele el enojo, duele la rabia, duele el dolor, me duele descubrir en mi el perfil de una mujer maltratada psicológica, física y económicamente.
Quiero saber ¿Por qué? y se lo he preguntado, que atienda por favor es el momento, aprovecha este momento de debilidad, por favor contesta y dame una señal, que me indique la existencia de un nosotros, pero ignora mi solicitud.
Ahora ya no es difícil actuar el dolor y el amor a mi hijo me mueve. Me duele el corazón cada vez que mi hijo pregunta por su padre al escuchar el motor de algunos carros.
Han pasado semanas de dolor, llanto, oraciones y preguntas sin respuesta.
Me gustaría que los papas entendieran que uno de los mejores regalos que le dejaran a sus hijos, es el verdadero amor que profesen como pareja, ama a tu esposa o esposo, será la base de sus relaciones en el futuro.
Mi pequeño ha empezado a olvidarlo ya son pocos los momentos en que pregunta por el, las pesadillas y los gritos nocturnos del principio (que nunca creyó que existieran por su corta edad) han desaparecido, su desarrollo en este tiempo es sorprendente, se ha vuelto un bebé más independiente y extrovertido, habla mucho, canta, ríe, salta, corre, grita y crece en libertad y amor, al lado de una "tribu" que profesa los mismos valores.
Pero a su corta edad sabe que algo pasó y comienza a tomar el papel que debió tener papá ahora es mucho más cariñoso y sobre protector con su mami, no le he ocultado nada, no le he hablado mal de su papi, pero tampoco le he hablado bien. Nuestra relación es la más abierta y sincera que su papá jamás conocerá, hemos llorado juntos, le he explicado el dolor que él siente en mi, la ausencia de su papá, mis ratos de distracción... y mientras el busca consuelo en la leche de mamá (gracias a Dios por la lactancia prolongada ahora más que nunca, es la forma más rápida de decir con miradas, te amo, tranquilo todo estará bien, aquí estoy para ti) también busca todas las formas para hacerme feliz y solo pienso, él perdio tanto, me quito mucho, pero me dejo lo mejor, los besos y abrazos de consuelo en las solitarias y tristes madrugadas, son solo para mí.
Al fin llega la respuesta de su parte. Sus palabras me duelen y quiero creerle pero están llenas de mentiras, contradicciones e intereses propios.
A mi esposo:
Gracias por decirme que merezco una explicación, porque es lo más cierto que has dicho en tu carta.
Y déjame responder algo yo no le estoy haciendo daño a nuestro hijo fuiste tú desde que la televisión y el celular fueron más importantes, desde el primer momento en que pusiste un pie en los bares que presumías con gran hombría o desde el día que subiste a tu amiga al carro, simplemente fuiste tú desde el día en que saliste con tus cosas de la casa en que vivíamos a pesar de que te pedi que lucháramos por el bebe al que ahora dices que le estamos causando daño; solo tú nos hiciste el daño y sin darte cuenta el daño fue para ti, porque te alejaste de nosotros aún viviendo juntos. La separación solo fue la estocada final.
Es triste como algunas personas necesitan llegar a extremos para valorar lo que tienen y si verdaderamente eso es lo que estás sintiendo, realmente te digo que lo lamento mucho, porque realmente te amamos y esto era lo último que deseábamos.
Ha pasado muy poco tiempo para decir que te perdono, necesito perdonarme a mí misma por permitir tanto.
Lo siento amor de mi vida, te he amado con gran intensidad y tu ausencia es sinónimo de sentirme incompleta, lamentablemente es ya demasiado tarde, actuar ya no es opción, es una necesidad. No me pidas explicaciones que aún no encuentro respuestas.
Si bien es cierto necesito empezar a amarme y confiar en mi instinto.

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